“La integración sensorial es un proceso neurológico que organiza las sensaciones corporales de nuestros sistemas sensoriales, a nivel del sistema nervioso, permitiéndonos responder exitosamente a las demandas ambientales.”(Ayres, 1998)”.

En nuestro país todavía  es un modelo muy desconocido, y aún con la evidencia científica que le avala y los resultados que se obtienen, a pie de calle se duda que a través de un tipo de intervención tan dinámica y en ocasiones “divertida” para el niño se puedan obtener beneficios en en tan diversas áreas.

A través del profundo estudio en neurociencias se sabe que el sistema Nervioso Central tiene la habilidad para registrar y procesar los estímulos sensoriales y dar  una respuesta a éstos (adaptativa o no).  El cerebro localiza clasifica y ordena las sensaciones, cuando éstas fluyen de manera integrada (organizadamente)  y las utiliza potencialmente para crear percepciones, comportamientos y aprendizaje. Sin embargo cuando el flujo de sensaciones es caótico o desorganizado la vida puede ser como un atasco de tráfico en hora punta.

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La manera en que el sistema nervioso de la persona reciba, procese e interprete esta información va a influir sobre la exploración del ambiente, el desarrollo de juego, sus habilidades motoras, AVD, los aprendizajes escolares etc; y todo esto influye a la misma vez en el establecimiento de la personalidad, la autoestima y la percepción del logro.

Los primeros estudios sen centraron el niños con parálisis cerebral, actualmente la investigación se ha orientado hacia la relación existente entre los trastornos del espectro autista, X frágil y otros trastornos del neurodesarrollo con las dificultades del  sensorial. Encontramos niños con dichos diagnósticos que cursan con dificultades del procesamiento sensorial, así como niños que tienen este tipo de dificultades pero ningún otro diagnóstico asociado.

Los principales motivos de consulta que llevan a padres, u otros miembros del equipo de neurorehabilitación, a solicitar una evaluación por parte de un Terapeuta Ocupacional con la formación correspondiente, son los siguientes:

Hiperactividad o distractibilidad (falta de atención).  Niños que pasan mucho tiempo corriendo sin una finalidad, sentarse quieto es imposible. El niño es incapaz de “desconectar” de los ruidos luces o movimiento de personas por un habitáculo.

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Problemas en el tono muscular y coordinación. Tono muscular anormalmente bajo que le hace parecer débil, por ello se cansa pronto y busca estar sentado o apoyos., coordinación motriz deficiente, se tropieza se le caen las cosas de las manos etc.

Problemas de comportamiento y organización de conducta. Desorganizados, despistados, inquietos, muy inflexibles y con baja tolerancia a la frustración, quisquilloso no disfruta del tiempo que pasa jugando; le cuesta mucho gestionar el estrés del día a día

Dificultades de aprendizaje en el colegio. Extraer los recuerdos de memoria visual o motora (generalmente automática) les resulta complicado cuando esta información esta desorganizada lo que afecta al cálculo, lectura escritura etc

Problemas a nivel social. Evitan el contacto directo con otros niños, reacciones de agresividad en situaciones que le superen, inmadurez en el juego, rechazan actividades deportivas y competitivas.

Dificultades en el habla y el lenguaje. Estos depende de una infinidad de procesos de integración sensorial de ahí que su desarrollo suela ser mas lento.

Bases para la intervención desde el modelo de Integración sensorial.

La terapia basada en el enfoque de Integración Sensorial  es una terapia en la cual el niño debe estar siempre participando de forma activa y dando una respuesta adaptada al desafío propuesto.

El material que usamos (equipamiento simple y a la vez altamente especializado)  y la intervención del terapeuta son los que permiten modular la dificultad de este desafío y organizar la sesión para que sea efectiva y para conseguir la respuesta adaptativa más alta posible. Cuando hablamos de respuesta adaptativa  se entiende como una acción en la que el individuo responde de forma adecuada a alguna demanda del entorno, las respuestas adaptativas requieren buena integración sensorial y sirven para potenciar el propio proceso integrador de las sensaciones.

Algunos ejemplos de ambientes adecuados para trabajar a través de este enfoque son los siguientes:

¿Cómo se implementa la terapia de integración sensorial?

Lo primero y más importante antes de comenzar con ningún tipo de intervención es realizar una evaluación completa del niño. A través del análisis de las observaciones, pruebas estándar y entrevistas con padres y profesores el terapeuta determina cual es el problema y que necesidades tiene el niño a nivel sensorial para organizar su cerebro  (y también a otros niveles si fuera necesario)

Algunos niños tienen necesidad de experiencias basadas en el movimiento (alimento vestibular), mientras otros necesitan actividades que proporcionen información de sus músculos y articulaciones junto con actividades de tacto profundo (alimento táctil y propioceptivo). Muchos de ellos necesitan aprender a organizar y modular los mensajes que se amontonan en su sistema nervioso central y que le están produciendo actitudes defensivas, hiperactividad etc. Nuestro cometido es a través del ambiente y de la motivación empujarles a elaborar respuestas adaptativas ante los desafíos propuestos.

Esta terapia involucra a todo el cuerpo, sentidos y cerebro. Cuando los músculos y articulaciones trabajan para generar un movimiento corporal adaptativo trasmiten sensaciones bien organizadas al cerebro, y generan mensajes vestibulares que contribuyen a unificar los demás sistemas sensoriales. La habilidad para organizar sensaciones ayuda al cerebro a organizar otras funciones.

 “Nuestra intención es enseñar al niño a efectuar la  acción que realiza ni tampoco ninguna otra destreza motriz específica. Nuestra intención es asentar las bases de aprendizaje que permitan elaborar respuestas cada vez mas complejas según se vaya enfrentado a desafíos mayores”.

Williams y Shellenber (1996) formularon su pirámide del aprendizaje que nos hace ver de manera muy gráfica como procesamiento de la integración sensorial se relaciona con el proceso de aprendizaje del niño. Los siete sistemas sensoriales constituyen la base de la pirámide del desarrollo de los aprendizajes.  Este enfoque cree que una vez todos los sentidos son capaces de trabajar conjuntamente, el niño será capaz de desarrollar sus habilidades para interactuar con el entorno, optimizando así su potencial.

Sara Peñas Terapeuta Ocupacional
Sara Peñas
Terapeuta Ocupacional

 

Jesus Palacios
jesuspalaciosgarcia81@gmail.com