Causas

Las lesiones que provocan la parálisis cerebral suceden durante la gestación, el parto o durante los primeros años de vida. Actualmente ha habido un descenso significativo de las causas acaecidas en torno al parto y se han incrementado las causas durante el período de gestación.

Las causas pueden ser:

Prenatales

Infecciones intrauterinas (especialmente virales), intoxicaciones (sustancias tóxicas, medicamentosas), exposición a radiaciones, etc. Representan el 70-80% de los casos.
 

Perinatales

La anoxia, la prematuridad, los traumatismos mecánicos del parto y el desprendimiento placentario prematuro. En torno al 6%.
 

Postnatales

Incompatibilidad sanguínea, las encefalitis y meningitis, problemas metabólicos, lesiones traumáticas, secuelas de intervenciones quirúrgicas y la ingestión accidental de sustancias tóxicas. Representan el 10-20%.

En la actualidad la parálisis cerebral es la causa más frecuente de discapacidad física infantil en nuestro país.

Los datos epidemiológicos nos permiten observar un incremento de la incidencia y prevalencia de la PC, hecho que se explica en gran medida por los avances producidos en los cuidados neonatales. Actualmente podemos hablar de una prevalencia de 2’8 por cada 1000 habitantes, la frecuencia se incrementa a 40/100 por cada 1.000 personas nacidas vivas en niños y niñas prematuros/as. En España se estima una población de 120.000 personas afectadas. Aproximadamente son diagnosticadas anualmente de PC 10.000 personas recién nacidas en la Unión Europea.

Hablamos de personas que van a necesitar a lo largo de toda su vida ayuda, en forma de apoyos intensos y continuados de las personas de su entorno inmediato, y de una serie de adaptaciones técnicas específicas que les permitan afrontar en la mejor disposición la cotidianidad.

Superada la vieja visión en la atención a las personas con PC basada en un modelo médico y asistencialista, y efectuado el cambio a un modelo educativo, habilitador y ecológico, nos encontramos con el derecho y la exigencia de prestar una atención de calidad; la calidad entendida como un compromiso ineludible, el cual nos corresponsabiliza a todos los colectivos del proceso: administraciones, profesionales, familias y usuarios/as. La calidad en la atención a la persona con PC se traduce en una planificación centrada en el individuo o la individua, desde una perspectiva práctica y contextual que facilite el acceso a todas las personas y la formación para la vida.