Al igual que en otros momentos durante el día, el posicionamiento durante el transporte en el niño es muy importante. A la hora de comprar un carro o una mochila portabebé, debemos tener en cuenta tanto la edad del niño, como el control que tiene de la cabeza o del tronco:

Cómo transportar al niño antes de que tenga control de cabeza:

El niño pequeño comienza a controlar la cabeza a los —— meses más o menos. Por ello, en los meses previos debemos controlar la posición de la misma mientras el niño se encuentra tumbado o sentado en los diferentes sistemas, en los que pasarán mucho tiempo durante estos primeros meses debido a las largas horas de sueño. Con esto evitaremos posibles alteraciones en la forma del cráneo debidas a un mal posicionamiento.

Si el niño se encuentra en el “capazo”, deberá estar de lado o bien boca arriba, siempre que esté despierto o vigilado.

Si el niño se encuentra en un “maxi-cosi” (Carros con inclinación), al encontrarse en una edad temprana en la que aún no tendrá un buen control de la cabeza y del tronco, vigilaremos que cabeza y tronco estén alineados, es decir, que el niño no esté inclinado hacia un lado. Para ello, evitaremos el uso del maxi-cosi cuando el niño es muy pequeño y, si no queda más remedio, podemos usar toallas o mantas enrolladas y colocarlas a los lados del niño, para que esté bien alineado.

Una vez que sea capaz de controlar cabeza, pero no controle del todo tronco, podremos empezar a hacer uso de las silletas, siempre y cuando tengan una inclinación tal en la que el niño se encuentre bien alineado.

Cómo transportar al niño cuando ya tiene control de tronco:

Una vez que el niño ya controla la cabeza y tiene un buen control de tronco, podemos hacer un buen uso de las silletas, pudiendo estar sentado en vertical sin problema mientras el niño esté despierto y activo.

Además, en esta etapa, podremos comenzar a usar también las mochilas ergonómicas, muy cómodas para los padres. Sin embargo, a la hora de escoger una mochila, también tendremos que tener en cuenta la posición en la que quedan las caderas del niño.

Las mochilas que respetan la fisiología del niño en edades tempranas, son aquellas en las que las caderas quedan en 90 grados de flexión, de manera que el niño está sentado, y no colgado, como otras mochilas más comerciales en las que las piernas caen, quedando el niño “colgado”.

Fuentes: Kangarunga y Fisioinfancia

Cristina Almarza Fisioterapeuta

Cristina Almarza
Fisioterapeuta de Aspace Jaén

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