El centro de día para personas con discapacidad de ASPACE Jaén, viajó en un número de 20, 10 usuarios y 10 monitores, a finales de septiembre a La Manga del Mar Menor donde conoció sus estupendas playas y su magnífica temperatura.

El día 23 de septiembre comenzó nuestro viaje a La Manga. como siempre ilusionados por conocer un lugar nuevo y pasar una semana junto a compañeros y monitores. A mediodía llegamos a nuestro hotel, el hotel Entremares, y lo primero que nos encontramos fue una escalinata para acceder al hall, por suerte, había un ascensor en el que cabía una silla por donde íbamos subiendo todos hasta llegar al hall. Los profesionales del hotel nos trataron estupendamente desde el primer día hasta el último, sin ningún tipo de problemas con ellos, en ningún aspecto. El comedor estuvo perfectamente adaptado a nuestras necesidades y las dietas especiales llegaban sin demora y correctamente. Todas las habitaciones estaban en la misma planta, lo que facilitaba enormente nuestro trabajo, y en ninguna de ellas tuvimos ningún problema con las adaptaciones ni con el tamaño de las mismas.

El Entremares nos pareció un hotel muy acertado para la llegada de personas con  discapacidad física, eso sí, algunos tuvimos más suerte que otros, porque contábamos con balconcitos con vistas al mar, y otras habitaciones carecían de ellos. La única pega a poner es que, aún habiendo cinco ascensores en el hotel, a la hora de mucha concurrencia, sobre todo en desayunos y cenas, nos costaba mucho tiempo disponer de uno para bajar o subir, puesto que en nuestro caso no podíamos subir más de uno con su acompañante cada vez. Por lo demás, las instalaciones del hotel eran estupendas, un comedor amplio, varias piscinas, contando con una climatizada en las que nos bañamos un día, una piscina de poca altura que también nos permitió pasar una mañana estupenda allí, rampas de acceso a todos los sitios, un salón de actuaciones amplio donde íbamos todas las noches a pegarnos nuestros bailes, etc,…

Por ser la primera vez que íbamos en septiembre teníamos reticencias con respecto al tiempo, a la temperatura del agua de la playa y a sus accesos, puesto que ya se había acabado la temporada de baño, pero nada malo nos pasó, el tiempo nos acompañó todos los días, el agua de la playa estaba a una temperatura perfecta, ya sea la del Mar Menor como la del Mediterráneo, en ambas playas nos encontramos un acceso a un espacio adaptado para sillas de ruedas y pudimos estar muy a gusto pegándonos un remojón disfrutando de este maravillosos enclave. Eso sí, había poco ambiente alrededor del hotel, puesto que algunos comercios estaban cerrados y lo que permanecía abierto cerraba bastante temprano.

En fin, una semana genial como siempre, con muy buenas sensaciones finales y un lugar muy recomendable para disfrutarlo para personas con discapacidad física. Os dejamos algunas fotos de lo bien que lo pasamos y de lo que nos gusta disfrutar estos días de playa, piscina, sol y amigos que nos permite las colonias de ASPACE Jaén.